miércoles, 7 de septiembre de 2011

Física para tiranos


 "A igrexa de Tirán móvese a gran velocidade. Pero faino só a través do tempo. Lévase movendo, dende que a construiron, á maxima velocidade que é posible moverse a través do tempo.

 O sacristán de Tirán, cando viaxa co seu coche dende o Monte do Cura ata Vilela, tamén se move. Pero faino á vez no espacio e no tempo. Polo tanto perde parte da súa velocidade no tempo, é dicir, o tempo para el vai máis lento.

Se o sacristán de Tirán viaxara co seu coche, dende o Monte do Cura ata Vilela, á velocidade da luz, non se movería no tempo. Faríano só no espacio. Para el non pasaría o tempo."


Benno von Archimboldi : "D'Arsonval "

miércoles, 3 de agosto de 2011

Niños



JACQUES.- Un día, un niño, sentado al lado del mostrador de una lencera, gritaba con todas sus fuerzas. La tendera, importunada por estos gritos, le dijo: "¿Por qué lloras, guapo?".
--Es que quieren hacerme decir A.
--¿Y por qué no quieres decir A?
--Es que, en cuanto haya dicho A, querrán hacerme decir B...


Denis Diderot:  "Jacques el fatalista"

viernes, 15 de julio de 2011

Namorados

                                                 
                                                     "Outro larpeiro"


--Non podes imaxinarte a satisfacción que sinto en verte á miña veira. Nunca pensei que saíses da guerra con tanta fortuna, que volveses á túa casiña. ¡Ai cántas bágoas me fixeches botar por estes ollos que agora se compracen en ollar para tí!

--¿Lloraste mucho por min, de vieras?

--Inda ti non o sabes ben; que che conten os veciños a cantas festas ou seráns me viron ir desde que ti marchache. En cambio pode que tí nunca te lembrases de mín.

--Estás tú muy anquivocada; yo piensaba en tí cada menuto lo menos doscentas veces. ¡Cuántas ocasiones hubo en que yo me arrelembré de este penedo que nos sirve de sifá! Aínda lloré el domingo de Pascua piensando en aquella jran tunda que me deu tu padre con la vara del jando.

--Entonces, se tanto te lembrabas desas cousas, ¿como non me escribías máis a miúdo?

--¡Piero, muguer, si muchas veces non tiña tiempo ni para xantar! No puedes imaguinarte las penurias y las fatijas que allí se pasaban. Siempre estábamos subindo y bagando montañas con el fusil y la muchila a las costas, lo mesmito que camellos. Y después, cuando menos lo piensabas, xa andaban las balas zoando por cima de tu cabeza. Ainda me relembro bien de una vez que una bala me arrincó todos los botones del pantalón y tuve que andar todo el día con él en las mans. Y otra ves, estando todos comendo el rancho, chegó también una bala que viña del campamiento enemijo y me arrincó la cuchera de la mano, que todavía hoxe non fue posible dar con ela. Allí quisiera yo ver a muchos que se las botan de valentes, pra mirar como le tremían las piernas. Si fuera como aquí, que se coje un estadujo y se malla para bajo, entonces nadie tiña miedo; piero allí hay que ver como se difienden las cuestas de los tiros.

--¡Dios mio, cántas calamidades tiveches que pasar!

--Eso xa no me impuerta nada; lo que yo quería era llejar aquí gunta mi sierrana y mirar esos dos oguitos negros, que son tan jrandes como larangas...!

--¡Ay, Dios mio, canto se aprende polo mundo...!

--Diégame contemplar ese cuerpo tan sandunjero y esa cara tan preciosa y esas manos tan suaves, que parecen de terciopelo; diégame hacer agora lo que tiengo en el pinsamiento, que es darte un abrazo que dure media hora a lo menos.

--Abraza, home, abraza para ahí o que queiras...¡o que tí pasaches polo mundo!



Rogelio Rivero: “Os fungueirazos”

jueves, 30 de junio de 2011

Fina

Fina

“Fina tiña un don. Dende moi lonxe chegaban homes e mulleres a consultarlle os múltiples problemas cotiáns. Cruzaban Ribademuros e chegaba á súa aldea, Casal do Rei, onde ela sempre estaba disposta a recibilos.
Falaba moi pouco. Só os escoitaba, escudada tras as súas grandes lentes de pasta, cun asomo de sorriso nos beizos. Cando remataban de expoñer os seus problemas, ás veces un pouco antes, xa caían na conta do que tiñan que facer. Quedaban espidos diante dela. Observando o seu rostro amable e, conforme ían falando, notaban como lles facía ver os autoenganos e as maldades internas que os enleaban.
Daban as grazas, ás veces deixaban algún agasallo, e marchaban”


Antón Campelo: “A dorna de Tambo e outras narracións”

domingo, 19 de junio de 2011

Mujeres



"El emperador Conrado III había puesto cerco a Güelfo, duque de Baviera y, pese a las viles y cobardes compensaciones que se le ofrecieron, no quiso transigir a otras condiciones más suaves que permitir la salida de las mujeres que permanecían asediadas junto al duque, con el honor salvo, a pie y llevando encima lo que pudieran. A éstas se les ocurrió, con magnánimo corazón, cargar a hombros a maridos e hijos, y al duque mismo. El emperador, muy complacido al ver la nobleza de su ánimo, lloró de satisfacción y mitigó la violencia de la enemistad mortal y suprema que había profesado contra el duque; y a partir de entonces los trató humanamente, a él y a los suyos."


Michel de Montaigne: "Los ensayos"


miércoles, 8 de junio de 2011

Políticos

"A imaxe do Poder xa non nos vai servir sequera coma representación virtual, e os políticos xa non se acomodan sequera á súa función noxenta que nos evita a tódolos demais a desagradable proximidade corrupta e contaxiosa do poder que utilizan contra nós. A súa sorrinte euforia confiada nas bondades do Estado protector e represor de soños, envelleceu moi mal, por certo. A septicemia invádeos. Actores fracasados, charcuteiros flatulentos, mediocres avogados, charlatáns de taberna sevillana, ou entusiastas ben ou mal intencionados cheos de insónio e da ebriedade do poder, ¿que máis ten? ¿E pra que os queremos realmente? Como lle dicía o Coello a Alicia: 'O que importa é saber quen manda'"

Lois Pereiro: "Modesta proposición e outros ensaios"

lunes, 18 de abril de 2011

Sant Joan de Torán

Sant Joan de Torán es un pueblecito del Valle de Arán, situado justo en el límite fronterizo con Francia.

Desde el atrio de su pequeña iglesia se puede contemplar una preciosa vista, semejante a la que se tiene desde el atrio de San Juan de Tirán.

Pero en el primer caso vemos el verde de los campos y bosques de los Pirineos y en el segundo la belleza azul de la Ría de Vigo.



El nombre de Torán se debe al río que bordea todo el pueblo.